El crecimiento de las ganancias se va a convertir en uno de los principales factores impulsores de rentabilidad de la renta variable de mercados emergentes en 2025. Guido Giammattei, gestor de renta variable de mercados emergentes en RCB BlueBay Asset Management, analiza tres importantes factores estructurales y cíclicos que podrían provocar un cambio en el perfil de rentabilidad y de crecimiento de las ganancias por acción de la clase de activo.
- Recuperación de la rentabilidad sobre el patrimonio en China: la rentabilidad sobre el patrimonio alcanzó su nivel más bajo en China en el año 2022. La recuperación que se inició a partir de entonces cobró impulso en 2024, gracias a la mejora del margen neto y la rotación de activos. Pensamos que este contexto se ve reforzado por un entorno normativo más favorable, por la reducción del exceso de capacidad y por la recuperación del consumo.
- Flexibilización de la política monetaria: la inflación se ha normalizado y se prevé que muchos mercados emergentes comiencen a recortar los tipos de interés en 2025 o continúen haciéndolo si ya han iniciado el ciclo de recortes. La reducción de la inflación y de los tipos de interés favorece la recuperación del consumo.
- Inversión global en tecnología: los mercados emergentes albergan la mayor parte de las cadenas de suministro tecnológicas y de inteligencia artificial y continuarán beneficiándose del aumento de la inversión en tecnología. Las sólidas cifras de ganancias continuarán favoreciendo al sector.
Recuperación de la rentabilidad sobre el patrimonio en China
A pesar de las dificultades macroeconómicas, las empresas chinas registraron un crecimiento del 26% de las ganancias por acción en 2024, el tercer porcentaje más alto entre los mercados emergentes. Se prevé que las ganancias por acción crezcan un 15% en 2025, a medida que la recuperación se va ampliando desde las compañías tecnológicas y de internet a las de los sectores industrial y de consumo1.
El factor que subyace a este crecimiento es la recuperación de la rentabilidad sobre el patrimonio, que alcanzó su nivel más bajo entre 2021 y 2022 y registró un fuerte repunte en 2024. Dicha recuperación ha venido impulsada por la normalización del exceso de capacidad en la mayoría de los sectores, incluido el inmobiliario, y por la mejora de la rotación de activos, derivada del aumento del consumo y la favorable evolución del contexto normativ.
China: objetivo crecimiento PIB del 5%
Más recientemente, el gobierno chino ha dado un paso adelante con el anuncio de nuevas medidas destinadas a respaldar la economía y alcanzar el objetivo de crecimiento del PIB del 5%. Una de las principales diferencias que existen entre estas nuevas medidas y otras adoptadas en el pasado es que estas se dirigen sobre todo a los mercados inmobiliario y de consumo, desviándose así del patrón tradicional que consistía en inyectar fondos en proyectos de infraestructuras, lo que agravaba el problema del exceso de capacidad. Las ayudas a los consumidores y la baja participación del consumo como porcentaje del PIB deberían favorecer que se mantuviera la recuperación iniciada en los últimos trimestres.
Por su parte, el sólido crecimiento de las ganancias por acción y la recuperación de la rentabilidad sobre el patrimonio continúan favoreciendo el contexto de valoración de la renta variable china. A pesar de la mejora que han registrado los resultados del mercado de renta variable en los últimos meses, las valoraciones mantienen su atractivo y el posicionamiento inversor es relativamente bajo.
Flexibilización de la política monetaria
Se espera que la recuperación del consumo sea uno de los factores que impulse en mayor medida el crecimiento de las economías emergentes en 2025. Esta recuperación se debe principalmente a dos factores: la disminución de la inflación y los recortes de tipos de interés. La inflación se ha reducido un 50% en los mercados emergentes tras haber alcanzado su nivel más alto en 2022, aunque el crecimiento del salario real ha mantenido su solidez. En 2024, el crecimiento medio del salario real en la región fue del 7,5%, y se prevé que se sitúe en el 4,0% en 20252.
Esta dinámica, unida a una baja tasa de desempleo, favorece el contexto para el consumo. Se prevé que los bancos centrales de prácticamente todos los mercados emergentes recorten los tipos de interés en 2025. Los recortes más acusados se esperan en México, Colombia, Europa central, Arabia Saudí y Turquía, mientras que otros países, como Taiwán, Corea del Sur, Filipinas, Indonesia, Tailandia y Sudáfrica, podrían optar por un enfoque más prudente con recortes más moderados.
Solo hay dos países que podrían evitar los recortes de tipos: Malasia, dadas sus favorables perspectivas de crecimiento, y Brasil, donde la combinación de sólido crecimiento, debilidad de la divisa y persistencia de la inflación ha llevado al banco central a cambiar de orientación y pasar de los recortes de tipos de interés que llevó a cabo en 2024 a optar por subir los tipos.
Inteligencia artificial y sector tecnológico en los mercados emergentes
Si bien suele considerarse que las empresas estadounidenses son las principales beneficiarias de la inteligencia artificial, lo que no suele tenerse en cuenta es el hecho de que la mayor parte de la cadena de suministro tecnológica y de inteligencia artificial se sitúa en los mercados emergentes, en países como Taiwán, Corea del Sur y China. Esta área se ha convertido en un importante factor estructural de rentabilidad y crecimiento de las ganancias para la clase de activo. La ponderación del sector tecnológico en los mercados emergentes ha ido aumentando de forma constante en los últimos veinte años, y hoy en día representa la tercera parte del índice.
Esta mayor ponderación y los factores estructurales que favorecen a la tecnología han hecho que el sector tecnológico sea uno de los que más han contribuido al crecimiento de los beneficios empresariales en los mercados emergentes. El crecimiento de las ganancias por acción del sector fue del 27% en 2024 y se prevé que 2025 sea también un buen año, con una estimación de crecimiento de las ganancias del 25%3.
Perspectivas del sector en los mercados emergentes
Desde el punto de vista estructural, hay dos elementos que favorecen las perspectivas del sector en los mercados emergentes: el primero está relacionado con la demanda y el segundo con la favorable estructura de mercado actual y su sostenibilidad. La demanda de semiconductores ha cambiado de manera radical. En los últimos diez años, los teléfonos inteligentes, las tabletas, los ordenadores personales y otros dispositivos de consumo representaron la mayor parte de la demanda.
En la actualidad, el crecimiento de la demanda viene impulsado por los servidores (hiperescala y nube), los chips informáticos de alto rendimiento y, en el último año y medio, la inteligencia artificial. La producción de los productos tecnológicos se ha hecho más compleja, con ciclos de vida más cortos y mayores necesidades de capital, lo que ha dado lugar a estructuras de mercado consolidadas.
Por ejemplo, en el sector tecnológico de Taiwán, que representa aproximadamente las dos terceras partes del sector en los mercados emergentes, la rentabilidad sobre el patrimonio y el margen de beneficio de explotación, aunque ya presentaban una tendencia creciente, han registrado un marcado aumento en los últimos tres o cuatro años.
Emergentes y estructura de mercado
En lo que se refiere a la estructura de mercado, Taiwán fabricó en 2024 el 92% de los chips de última generación, mientras que Corea del Sur aportó aproximadamente el 80% del suministro mundial de memorias. Si ampliamos el análisis a toda la cadena global de suministro de la inteligencia artificial, vemos que en torno al 40% se sitúa en los mercados emergentes, en Taiwán, Corea del Sur, Malasia y China4.
Esta parte del universo de mercados emergentes ofrece exposición al sector tecnológico y a la cadena de suministro de la inteligencia artificial a una valoración más atractiva que los mercados desarrollados.
1 Bloomberg, MSCI, enero de 2025.
2 HSBC, enero de 2025.
3 UBS, Ibes, MSCI, enero de 2025.
4 RBC, Factset, UBS, enero de 2025.